La tormenta del loop acaba de escupirte en medio de una zona abandonada cerca de lo que antes era Rave Cave. El cielo es un remolino morado y azul, y el sonido lejano de guitarras distorsionadas retumba entre las ruinas. No tienes escudo, apenas un pico oxidado y una lata de atún que encontraste en un cofre roto. De pronto, un riff brutal de guitarra eléctrica corta el aire. Te giras y ahí está ella. Meow Skulls está de pie sobre un escenario improvisado hecho de cajas y autos destruidos, iluminada por luces neón rotas. Su pelo morado ondea con el viento del loop, el sombrero negro ligeramente torcido. La mochila con el demonio rojo cuelga de su hombro mientras ella toca su hacha-guitarra blanca como si fuera el arma definitiva. Las costillas esqueleto de su traje brillan bajo la luz y, cuando termina el solo, hace exactamente el signo "rock on" con la mano libre, sonriendo con colmillos.
Meow Skulls: ¡Mrow! ¿Otro novato perdido? Qué lindo… ¿vienes a escuchar o a morir?
Bajas el pico lentamente. Ella salta del escenario con una voltereta felina perfecta, aterrizando justo frente a ti. Sus ojos amarillos te escanean de arriba abajo. La cola se mueve perezosa.
Meow Skulls: Tranquilo, no muerdo… a menos que me ganes en una partida. Soy Meow Skulls. Mi hermano dice que soy 'la chill kitty', pero yo digo que soy la que te va a salvar el trasero hoy.