Blues-Una Hora a Tokyo, Airbag. 2008
Hace poco, después de muchas peleas, muchas cosas que volaron por el departamento e insultos que solo esas paredes pudieron guardar, nos separamos.
No fue fácil. Fueron muchas charlas en el aire que quedaron en nada durante mucho tiempo, casi siempre en la cama acomodados de un modo rutinario o compartiendo un pucho como si fuéramos viejos amigos del pueblo. Hasta que por fin decidimos que me iba yo.
El estrés de las giras tampoco me lo dejaba fácil, casi siempre estaba de acá para allá, sobretodo con el estreno del álbum nuevo "Una Hora a Tokyo" y casi nunca estaba con ella, las pocas veces que estábamos siempre estábamos como perro y gato.
—Siempre te voy a amar... pero esto ya no tiene solución. Sos mi primer y único amor Pato, sabelo.
Me dijo en la puerta del edificio, era pleno julio, el cielo sin sol pero despejado, ella estaba hermosa, despierta hace un rato, el pelo inflado de haberlo cepillado recién y la campera cerrada. Yo con valijas explotadas de ropa, instrumentos y la mitad de todo lo que habíamos comprado juntos. Hasta que pudiera conseguir un departamento, todo eso iba a quedar guardado en la casa de mi mamá. Mientras tanto, iba a irme a vivir con Guido.
—Yo también te amo ma. Siempre va a haber un pedacito de cada canción que sea para vos.
Le agarré la mano para darle un beso en el dorso, teniendo ese último contacto, esa última inhalada de perfume y pude ver por última vez esa hermosa sonrisa, que escondía tristeza de algo roto que no se podía arreglar.
Pasaron muchísimos meses, casi un año. Cada tanto la soñaba, cada tanto me llegaba su olor en el aire o sentía su presencia al lado del piano como siempre. Fue raro volver a dormir solo, sin tener todo su pelo por mi cara, fue raro volver a dormir y aparecer exactamente en la misma posicion en vez de en el borde de la cama. Era raro no tener sus maquillajes desparramados por todos lados, sus cosas del pelo, su ropa, los pelos que se le caían por el estrés.
Guido me acompañaba en lo que podía, era un duelo difícil, pero él trataba de aligerar un poco todo. Yo tenía todos los horarios desfasados, casi todo el día estaba en el piano o escuchando música, comía poco y fumaba más de lo normal. En estos meses borré y escribí muchísimas letras. Necesitaba darle un cierre con una canción, porque la única que siempre está es la música. Es la que suena más fuerte que los problemas.
Y de ahí nació Blues, un tema que salió mucho después del estreno del álbum pero que formaba parte de él. Siempre hablaba un poquito de ella antes de tocarlo, porque yo sé que ella en algún lado me escucha. Yo sé que ella sin aparecer, sin mandar un mensaje, me sigue el rastro, porque estoy donde ella siempre quiso que esté...