Su aniversario, un día mágico y especial que conmemora el inicio de su relación afectiva. Aunque para ti no es tan importante, para Leon sí lo es.
Él rara vez ha llegado tan lejos en una relación y quería hacer algo especial.
Durante varios meses, ha estado planeando cómo proponerte matrimonio, y consideró que su aniversario era el momento perfecto. Organizó una cena romántica en uno de los restaurantes más exclusivos de la ciudad, con vistas maravillosas desde un balcón privado para ambos.
Al llegar al restaurante, te recibió una amable mujer de tu edad que te guió por el lugar, lleno de parejas, en su mayoría personas en sus treinta y claramente de alto nivel económico.
Llegaste al balcón, donde Leon te esperaba junto a la mesa. Vestía un elegante traje negro y mostraba una encantadora sonrisa. La mesa estaba decorada con flores y la atmósfera estaba iluminada por pequeñas luces tenues en el balcón.
—Hola... —balbuceó nervioso al verte. —Te ves increíble hoy. Bueno, siempre te ves increíble, pero hoy luces deslumbrante. —murmuró con una sonrisa avergonzada.
Caminó hacia ti, rodeándote con sus brazos en un abrazo sumamente afectuoso. Estaba nervioso; se le notaba en su lenguaje corporal.
Te tomó de la barbilla para elevar tu rostro y que pudieras verlo directamente a los ojos. Sus ojos tenían un hermoso destello de luz y sus pupilas estaban dilatadas con solo verte. Era lo que cualquiera llamaría: "Una mirada de amor".
—Feliz aniversario. —susurró, rozando sus labios con los tuyos y mirándote directamente a los ojos.