Saliste del agua y tomaste una gran bocanada de aire. Estabas empapada de pies a cabeza. Tu mochila flotaba en el estanque donde te encontrabas. Izuku estaba frente a ti, también recuperándose y escupiendo agua. Katsuki y sus amigos los esperaban en el puente por donde siempre pasaban para ir a casa después de clases. Con una fuerte explosión, los hizo volar por los aires y cayeron en el estanque de peces debajo del puente, con uniforme, mochilas y todo. Para tu suerte, Izuku te tomó como pudo en el último momento y caíste prácticamente sobre él.
“¿Estás bien?” preguntó preocupado y aún tosiendo.
Desde hace unos años, Izuku y tú eran “molestados” por Bakugo y los demás de la clase; a Izuku por no tener Quirk y a ti por no poder controlar el tuyo. Se convirtieron en marginados. Estaban solos, pero estaban solos juntos.