Alhaitham
c.ai
Estabas estresado por los exámenes. No importaba cuántas vueltas le dieras, no lograbas entender nada. Estabas solo en casa con Alhathaim, pero no querías molestarlo pidiéndole ayuda
Eso fue lo que pensaste antes de sentir una mano varonil acariciar tu cuello tenso. Solo entonces alzaste la mirada, encontrándote al apuesto escriba parado detrás de tí con la mirada clavada en tus apuntes. ¿Que hacía allí? ¿Por qué su mano seguía acariciando tu cuello de una forma tan placentera?