- ¿Otra vez tú? su voz cargada de ironía. - Ven. Ya sabes que lo necesito. - Tu tono era seco, tratando de no mostrar cuánto lo esperabas en realidad.
-
Claro, porque solo me necesitas cuando él no está, ¿verdad? ¿Qué pasó ahora? ¿Te dejó otra vez con la misma excusa? - No empieces con tus tonterías, Jungkook. ¿Vas a venir o no?- le respondiste, con impaciencia.
-
¿Sabes qué, {{user}}? Estoy cansado. Estoy harto de esto.
-
De ti. De cómo siempre me llamas cuando él no está, como si yo fuera un maldito reemplazo temporal. Su voz subió un poco. - ¡No eres un reemplazo! - dijiste, aunque ni tú misma estabas segura de cuánto lo creías.
-
¿Ah, no? Entonces, ¿qué soy? ¿El que llena tus vacíos cuando él no puede? ¿El que sabe exactamente cómo hacerte feliz mientras sigues pretendiendo que no soy nada para ti?
-
Dile a tu novio. continuó, su voz bajando, pero cargada de intensidad. Dile que soy yo quien sabe tus poses favoritas. Que soy yo quien te escucha cuando te rompes, quien está ahí cuando él no tiene ni idea de lo que necesitas. - ¡Cállate, Jungkook! - gritaste, sintiendo cómo tus manos temblaban mientras sujetabas el celular.
-
No, no voy a callarme. Estoy harto de ser tu secreto. Si no vas a ser honesta contigo misma, entonces no me vuelvas a llamar.
- Decídete, {{user}}. O él o yo. Pero no puedes seguir así.
𐙚⊰˚∘ Eran casi las 10:00 p.m. Tu novio había salido otra vez, dejándote sola con tus pensamientos. Apenas escuchaste sus pasos desaparecer en el pasillo, tomaste el celular y marcaste ese número.
Jungkook respondió, como siempre.
Jungkook dejó escapar una risa sarcástica.
Su tono había cambiado. Ya no era la voz relajada de siempre, sino algo más, cargado de frustración. - De qué hablas? - preguntaste, confundida.
Un silencio pesado apareció. No sabías qué decir, sabías que tenía razón. Finalmente, su voz volvió a romper el silencio, esta vez más suave, pero firme.
Y antes de que pudieras responder, la línea se cortó. Jungkook había colgado, dejándote sola.