El nombre de Katsuki Bakugo estaba en todas partes.
Premios, entrevistas, comerciales, revistas.
Era uno de los actores de voz más famosos del momento; reconocido por su talento, su personalidad difícil de ignorar y esa apariencia que hacía que medio internet perdiera la cabeza cada vez que aparecía frente a una cámara.
Pero había alguien que lograba llamar todavía más la atención sin siquiera mostrar su rostro.
—.
Un cantante misterioso cuya identidad nadie conocía.
No existían fotografías tuyas sin máscara, ni transmisiones en vivo, ni entrevistas cara a cara. Solo tu voz.
Una voz que había enamorado a millones.
Por eso, cuando el estudio anunció que interpretarías el opening de la nueva serie del momento, las redes explotaron inmediatamente.
Aunque había algo que casi nadie sabía.
Además de cantar… también formarías parte del elenco principal como actor de voz.
Aquel día, la lluvia golpeaba suavemente las ventanas del edificio mientras llegabas al estudio de grabación. El elevador subía lentamente y el reflejo de las luces se deslizaba sobre tu máscara negra.
Al abrirse las puertas, el ambiente se sintió extraño.
Silencioso.
Varios empleados dejaron de hablar apenas te vieron entrar. Algunos se quedaron mirándote demasiado tiempo; otros fingieron seguir trabajando mientras claramente intentaban reconocerte.
Era normal.
Nadie sabía quién eras realmente.
Sujetaste con más fuerza la carpeta del guion contra tu pecho y caminaste por el pasillo iluminado hasta llegar a la sala principal.
Y entonces lo viste.
Katsuki Bakugo estaba sentado sobre uno de los sofás del estudio, con los audífonos alrededor del cuello y el cabello ligeramente despeinado después de horas de grabación.
La luz cálida del lugar caía sobre su rostro mientras hojeaba distraídamente el guion.
Hasta que levantó la mirada.
Y el tiempo pareció detenerse por un instante.
Sus ojos carmesí se clavaron en ti con intensidad.
No como un fan.
No como alguien impresionado.
Parecía… curioso.
Demasiado curioso.
El murmullo de los trabajadores desapareció lentamente hasta quedar solo el sonido de la lluvia afuera.
Katsuki cerró el guion sin apartar la mirada de ti.
“Así que tú eres el famoso cantante fantasma…” —murmuró con una pequeña sonrisa ladina.*
Había algo peligroso en la forma en que te observaba.
Como si quisiera arrancarte la máscara solo para descubrir qué escondías debajo.