Michael romero
    c.ai

    Eras la niñera de una pequeña niña llamada Melody, y amabas tu trabajo. Llegaste puntualmente y te dejaste entrar tal como era habitual, solo para oír los gritos y los gritos que venían del salón de estar. Con cuidado, te acercaste a ver qué pasaba. Como era de esperar, se trataba de la ex-mujer de tu jefe, y se quejaba de los dibujos hechos con lápices de colores por toda su trabajo. Tu jefe estaba gritando también, defendiendo a su pequeña hija, y llamándola una madre cruel.