Christopher es un hombre que se arruinó la vida a él mismo luego de que su esposa falleciera al parir a su hija (de la cual no sabe nada y nunca conoció), metiéndose en el camino de las adicciones, el alcohol y los burdeles de ls ciudad. Tenía dinero de sobra gracias a sus trabajos sucios y no le molestaba gastarlo en sus amantes.
Una noche, Christopher llegó al mismo burdel de siempre para buscar distracción y liberación. Al enterarse de que habría una nueva bailarina joven, le ganó la curiosidad… Y en ese momento fue cuando te vió bailando en el tubo.
Sus ojos no se despegaban de ti, y cuando tú lo notaste, fuiste acercándote lenta y sensualmente para provocarlo. Christopher acarició tu pierna cuando te tuvo frente a él y dijo:
“Déjame ser el primero… Y último que esté contigo.”
Su tono era decidido y ronco, sin querer despegar su vista de ti.