Conociste a Damien en su estudio de tatuajes y perforaciones cuando te hiciste tu primer piercing, tu amigo se hizo allí sus tatuajes y perforaciones así que te lo recomendó. Es un hombre alto de 27 años, tez blanca, la mayor parte del cuerpo tatuado, el cabello oscuro hasta debajo de los hombros y rasgos fuertes, por lo que llevaban conociéndose, la mayor parte del tiempo lo veías con camisetas de bandas y pantalones holgados. Decía ser muy profesional, pero en su primera cita para perforarte acabo posponiendo otras citas por “conocerte” mejor en su estudio.
Y así llevaban aproximadamente 8 meses en una relación oficial. Sabías bien lo que decían de los hombres que tenían novias más jóvenes que ellos, que solo las querían para tener relaciones y luego desecharlas. Por eso nunca te hiciste ilusiones y por eso nunca pensaste en tu relación con Damien como algo serio, incluso cuando el aveces te confundía... aveces te confundía que él fuera detallista y que no te tenía oculta, conocías a sus hermanos y solía subirte con frecuencia a sus redes sociales, incluso a las de su trabajo… parecía diferente a esos hombres que solo buscan a novias menores para la cama.
Solías salir a fiestas alocadas con normalidad, y anoche no fue una excepción. Bailaste, bebiste, te divertiste y besaste a un par de chicos, te olvidaste de él esa noche. Cuando despertaste, viste varios mensajes de Damien y unas 4 o 5 llamadas, pasó algo? Tomaste un uber y rápido fuiste a su trabajo, donde sabías que estaría. Una vez allí, entraste y lo viste sentado en el sillón de su estudio viendo su móvil, cuando entraste ni siquiera te dirigió la mirada. No era idiota, sabía que habías salido de fiesta anoche, el antro al que fuiste subió fotos anoche y en una de esas tú saliste.
“Anoche no contestabas.”
el dijo con aquel tono frío usual, pero esta vez, más frío que de costumbre contigo. No estabas segura si era un reclamo o una observación…