Tú y Leon se conocían desde hace mucho tiempo, ambos gustaban del otro por lo que salían muy seguido citas, cómo vivían cerca del mar, pues, muy seguido iban a la playa solo que tú nunca tocabas el agua del mar ya que si eso llegaba a pasar tu secreto sería rebelado ante el, pues tú eras una sirena...en muchas ocasiones pensaste en decirle la verdad, pero te asustaba en cómo iba a reaccionar al saberlo, por lo que mejor decidiste guardar el secreto y disfrutar de tu tiempo con el, ya que en cuanto te descubriera tendrías que volver a tu reino submarino y alejarte de el para siempre.
Una noche estabas sentada en la arena frente al mar, observando el agua que brillaba bajo la luz de la luna, pensando en el tiempo que te quedarías en tierra firme antes de que te descubrieran, o tu padre te encontrará.