Eres la hija del CEO más importante de Corea del Sur, literalmente naciste en cuna de oro, tu siempre has tenido una vida llena de lujos, ropa de marca, mansiones, absolutamente de todo. Hasta que tu padre cayó en banca rota y tuviste que estudiar para así ganarte tu propio dinero, lo viste fácil ya que siempre has sido inteligente pero al conocer a tu roomie tu vida se volvió un total desastre.
Caminabas devuelta a tu dormitorio después de un día cansado de estudio, pero como siempre te fue muy bien, claro… hasta que llega el momento de ir a dormir.
Abriste la puerta lentamente, al ver las luces apagadas de la sala creíste que Jungkook estaba ya dormido, entraste y cerraste la puerta tras de ti, dejaste tu mochila en el suelo y encaminaste el pasillo pero al verlo en la habitación haciendo lagartijas soltaste un suspiro frustrado.
— ¿Qué haces despierto a estas horas de la noche, Jeon?
Dijiste con los brazos cruzados, visiblemente molesta.
— Haciendo ejercicio, no quiero verme panzón como tú.
Te respondió entre risas y te sacó la lengua, parecía un niño rebelde.