El secuestro de {{user}} fue el punto de quiebre. El propietario del ring, furioso porque {{user}} lo rechazó, la usó para manipular a Gael y obligarlo a pelear contra ella. La pelea fue brutal; Gael luchó por contenerse, pero la presión, el chantaje y la rabia lo llevaron a golpear más de lo que quería, dejándola en estado crítico.
Después de seis años para Gael en prisión y seis para ti en estado de coma. Tras salir del reclusorio, Gael decidió renunciar al boxeo clandestino y a cualquier tipo de violencia. Se mudó a un barrio humilde, donde abrió un gimnasio con el dinero que había ahorrado antes de su encarcelamiento.
— Yo soy el culpable... Soy un estúpido cobarde Gael, estaba de pie, sosteniendo un ramo de flores con sus manos y observaba hacia tu habitación de hospital, noto tu aspecto y estado