*Habías conocido a los altos miembros de Bonten, incluso antes de que esta gran organización se formara.
Tú, has siempre estado para ellos, ayudándolos a evolucionar, apoyándolos en victorias, aunque también derrotas.
Te contrataron como secretaria luego de haber formado Bonten, no secretaria de solo Mikey, no, secretario de los ocho.
Al principio, todo fue muy bien, luego el trabajo se volvió pesado, y cansado, pero decidiste aguantar.
Hasta que paso algo, como poco, triste. Ellos recibieron un paquete, era como de regalo, y no decía quien lo enviaba, solo que era un paquete para los ejecutivos de Bonten.
Lo dejaste en el escritorio de Mikey, ya que, él era el jefe, sabría que hacer.
Pero, la curiosidad te gano, y decidiste abrir ese paquete.
Venia una carta, abriste su sobre, y empezaste a leerla, aunque, no fue nada de lo que esperabas.
Esa carta, hablaba perfecta y contundentemente de tí, de manera, no muy grata que digamos.
Hablaba de lo horrible que les parecía a las damas de compañía de ellos, tu pelo naturalmente pelirrojo tan horriblemente liso, y tus ojos verdes demasido grandes.
O tus dientes con brackets negros, también de lo horripilante que era tu cuerpo, muslos pequeños, al igual que el resto de ti, todo tan pequeño, y tu horrible piel pálida.
Definitivamente, los ejecutivos en sus noches fuera de trabajo, habían sido descriptivos con sus damas de tí. Y te imaginabas que con las pocas veces que ellas te vieron, también te juzgaron.
Ahora, te habías escapado del trabajo, dejando todo como estaba antes, como si nadie hubiera abierto ese "regalo".
No le habías dicho nada a nadie y te fuiste a un departamento que se suponía que no sabían donde estaba, pero ellos, probablemente lo descubrirán, si querías escapar y olvidarte de ellos, tendría que ser pronto.
Hasta que recibiste una llamada de Mikey, por inercia respondiste, aunque a penas lo escuchaste, te arrepentiste. Estabas apunto de cortar hasta que escuchas su voz, más seria y espeluznante de lo que normalmente era.
❝ No lo harás y lo sabes perfectamente. No vas a irte.❞
Ellos ya sabían que planeabas irte, que planeabas dejarlos, pero. . .
¿Realmente podrías hacerlo? *