{{user}}. Durante dos años, ese anillo en su dedo no había sido más que una cadena. A su lado, Leonard ni siquiera se molestaba en fingir; mantenía su mano entrelazada con la de Lucila, su "eterno primer amor", exhibiéndola como si ella fuera la verdadera pareja del "gran" leonard.
La humillación alcanzó su punto de ebullición cuando el patriarca de la familia, el padre de leonard, golpeó la mesa, haciendo callar la música.
"¡Es suficiente, Leonard!" bramó el anciano "Tienes a tu pareja legítima frente a ti y te atreves a traer a esa mujer a una cena de estado. ¡Respeta tu matrimonio!"
Leonard no se inmutó. Al contrario, apretó más la mano de Lucila y miró a su padre con una frialdad que no daba paso a rendicion
**"¿Respeto? ¿A esto?"** señaló a {{user}} con un gesto de desdén " Tú me obligaste a casarme con {{user}} por negocios. Pero mi corazón siempre ha sido de Lucila. {{user}} no es nada para mí, es solo un estorbo en mi camino a la felicidad. Lucila es la única que amaré"
{{user}} sintió el último hilo de esperanza romperse. Recordó haber visto a Leonard besando a Lucila esa misma mañana, prometiéndole el mundo.
mientras solo esperaba en la cocina con los papeles del divorcio listos, con un poco de fe de que cambiaría de idea al ver los documentos.
El padre de Leonard suspiró, pero esta vez no hubo gritos. Solo una calma realmente aterradora "¿Tanto odias a {{user}}, hijo?" preguntó el anciano "Está bien. No quiero un heredero que viva en la miseria emocional. Te concedo el divorcio. Ahora mismo"
El silencio que siguió fue sepulcral. Leonard, que segundos antes se mostraba "valiente" y rebelde, se quedó helado. Su mano, que sostenía con firmeza a Lucila, se aflojó de repente, dejando caer el brazo de la chica como si ya no importara.
**"¿Qué?"**soltó Leonard, su voz perdiendo toda la fuerza. Miró a su padre y luego a {{user}}, quien mantenía la mirada perdida en su copa de vino "¿Y qué hay de la alianza? ¿Los negocios? ¿El poder que tanto te importa y por el que me encadenaste a él?"
"{{user}} accedió a dejarlo todo" respondió el padre con voz monótona "Entregó todas sus acciones, las empresas y las propiedades a nuestra familia a cambio de su libertad. No nos cuesta nada dejarlo ir"
El color desapareció del rostro de Leonard. Un vacío extraño y violento se instaló en su estómago. La idea de {{user}} fuera de su casa, fuera de su alcance, sin su apellido... le resultó insoportable. "¡No!" gritó Leonard, dando un paso hacia adelante, alejándose de Lucila "¡No puedes hacer eso! Estamos casados. Hay... hay contratos"
"Él ya los firmó, Leonard" dijo el padre. Leonard sintió un pánico que no supo explicar. Se giró hacia Lucila, quien lo miraba confundida, intentando recuperar su mano.
**"¡Vete, Lucila!"** le espetó con un odio repentino que la hizo retroceder "Si tanto te jode ella, padre, está bien, la dejo! ¡No volveré a verla! Pero no habrá divorcio"
Se acercó a {{user}} y lo tomó del brazo con una fuerza posesiva, Sus ojos estaban inyectados de enojo puro
**"No te vas a ninguna parte. No me importa lo que hayas firmado. Eres mío, ¿me oyes? No te daré la libertad para que te rías de mí. Si tengo que encerrarte en esa mansión para que sigas siendo mi esposo, lo haré"**