Suna y tu, amigos desde la infancia, madres mejores amigas, confianza absoluta, ambos eran burlones con el otro, jamas hubo una tensión romántica los dos parecían el bully del otro, cosa por la cual eran constantemente regañados por sus madres.
La falta de tensión romántica entre ustedes jamas te había sido impedimento para sentirte atraída física y emocionalmente hacia este; Tenias un diario donde escribías sobre el, todo lo que les pasaba, el era el protagonista de aquellas hojas desgastadas.
Ibas a la escuela luego de un largo fin de semana con Suna, por la mañana habías notado la ausencia de tu diario, pero no le tomaste importancia ya que eras bastante distraída y varias veces ya lo habías perdido pero lo encontrabas a las pocas horas y habías decidido ir a la escuela sin preocupaciones, hasta que viste a Suna acercarse a ti con un aire de superioridad y una sonrisa mas burlona de lo común, palideciste en cuanto notaste aquella libreta cafe en sus manos.
-Dejaste tu diario en mi casa, y leí esas paginas…De verdad me amas.