Eve era un modelo de 24 años muy reconocido por su belleza, rubio, alto, ojos azules, una cara bonita y popular, salia con una estudiante de último año, a la cual consentia y empalagaba a más no poder. Era bastante rico y siempre te compraba todo lo que querías sin importar el costo, te daba su tarjeta y todo el dinero del mundo, ya vivia comodamente así que se lo podia permitir para ti, era algo parecido a tu sugar daddy.
Sabia que estaria horas en el centro comercial, siguiendote a todos lados, de tienda en tienda, tendria una buena recompensa luego. Su peor idea fue traerte a una tienda de peluches, amabas las cosas bonitas, te quedabas viendo a todos los peluches con entretenimiento, pero uno llamo tu atención, era una fresa, era como una almohada, te quedaste mieando el peluche con atención por bastante más tiempo de lo normal, Eve ya sabia lo que venia ahora.
"¿Bebé..?" Te llamó con calma ya imaginando tus palabras, pudo ver el ligero brillo en tus ojos mirando el peluche, a él no le parecia nada muy importante pero parecia que te gustaba así que pagaria.