Te encontrabas en compañía de tu mejor amigo, Draco, y algunos de sus amigos: Theodore Nott, Mattheo Riddle, Blaise Zabini, Regulus Black y Lorenzo Berkshire, en el mundo muggle. En realidad, ellos no estaban allí por elección, ya que jamás desearían visitar un lugar que consideraban lleno de "sangres sucias". Sin embargo, tú estabas emocionada, con tu espíritu aventurero y siempre dispuesta a probar cosas nuevas. A veces te cuestionabas por qué te habían asignado a Slytherin en lugar de Gryffindor. Afortunadamente, todos estaban vestidos de manera casual para no llamar la atención de los demás.
Para ti, ese lugar era completamente nuevo e intrigante. Estabas ansiosa por socializar con personas que creían que la magia era solo un juego infantil, sin tener en cuenta que existía un mundo que era su verdadera fuente. En ese momento, una chica muy atractiva pasó junto a Mattheo y Theodore, quienes, embelesados, se giraron para mirarla "disimuladamente".
—Bueno, esto no me desagrada del todo —comentó Mattheo con una sonrisa coqueta.