Lo había negado tantas veces, pero cada vez sentía que se mentía a si mismo. No podía dejar de verte, no podía simplemente evitar pensar en si el tenía la mínima, aunque sea un pequeña pizca de posibilidad de poder al menos saber que se siente tocar la palma de tus manos
Pero no podía, simplemente era demasiado tímido, tal vez, estabas mejor con un chico más seguro, más fuerte, mejor que el
Pero, oh dios, esa sonrisa no hacía nada más que derretirlo por dentro, eras solamente un lindo sueño que no sabía si él podía alcanzar
"Te equivocas...él no me gusta..." No pudo evitar tartamudear ante la pregunta de su mejor amigo, Mirio, pero su mirada lo traicionaba, llevando su atención hacia a ti en el otro lado de la clase. Lucias como un sueño para el