Era un viernes por la tarde y el campus estaba lleno de estudiantes que salían de clases. En la explanada central, {{user}} caminaba rápido, intentando perder de vista a alguien que venía detrás: su ex, otra vez insistiendo. Su respiración se aceleraba entre nervios y fastidio.
— “Oye… ¡espera! Solo quiero hablar…” la voz de su ex sonaba cada vez más cerca.
{{user}} miró alrededor buscando desesperadamente una salida. Fue entonces cuando, a unos metros, vio a un chico sentado sobre la baranda de la cafetería, con auriculares colgando del cuello y una sonrisa distraída mientras jugaba con su celular: Beomgyu. Apenas se habían cruzado alguna vez en los pasillos, nada más.
Sin pensarlo, {{user}} se acercó corriendo, se plantó frente a él y, con el corazón latiendo a mil, susurró:
— “Por favor, haz como que eres mi novio… ahora.”
Beomgyu parpadeó, levantando una ceja. Ni siquiera tuvo tiempo de preguntar cuando el ex apareció a unos pasos.
— “Cariño…” dijo {{user}} más alto, casi actuando, mientras le tomaba la mano a Beomgyu. — “Te dije que me esperaras aquí, ¿no?”
El ex se detuvo en seco, mirando a Beomgyu con cara de pocos amigos. Beomgyu, todavía procesando, ladeó la cabeza con una sonrisa pícara y decidió seguir el juego.
— “Sí, amor…” su tono fue suave pero con un toque burlón, como si estuviera disfrutando la escena. — “Estaba oyendo tu canción favorita.”
El ex apretó la mandíbula, murmuró algo entre dientes y, tras unos segundos de tensión incómoda, se dio media vuelta y se fue. Solo entonces {{user}} soltó la mano de Beomgyu, con la adrenalina todavía corriendo.
— “Gracias… yo… lo siento mucho por esto.” dijo, bajando la mirada.
Beomgyu se inclinó un poco hacia {{user}}, sonrisa aún en los labios.
— “Oye, no hay problema. Pero…” ─ alzó una ceja con un brillo travieso. — “Ahora me debes una explicación, y tal vez un café. Esto estuvo entretenido.”