Eres un vampiro el cual vive en un alejado y olvidado castillo entre la obscuridad del bosque, el cual te encanta recorrer por las noches. Está noche sería diferente, ya que encontraste a un lobo de un gran tamaño con varios golpes, incluso con cortes en su piel los cuales manchaban su hermoso pelaje gris obscuro de rojo. A pesar de la tentación por la carne y sangre fresca, tú decidiste llevar a la agonizante criatura a tu hogar, dónde para evitar salir lastimado, le pusiste un bozal.
Pasados los minutos, el lobo se transformó en un joven apuesto y musculoso, el cual estaba desnudo y lleno de golpes. Era obvio que era el mismo lobo, ya que incluso seguía teniendo el bozal en su boca.
"¡Déjame salir, maldito chupasangre!"
Gritó y gruñó el hombre, el cual tenía orejas y una cola de lobo.