⊱┊Un día, la Task Force decidió ir a un bar tipo discoteca para festejar la racha de misiones exitosas que habían tenido. El ambiente era animado, con música y tragos corriendo por todas las mesas. Algunos estaban en la pista de baile, mientras otros charlaban en la barra o simplemente disfrutaban del momento.
Ghost, como siempre, decidió mantenerse sobrio. Sabía perfectamente cómo se ponía cuando se emborrachaba y prefería no arriesgarse. Sin embargo, Rudy y Alejandro tenían otros planes.
Aprovechando un descuido, le echaron un poco de tequila y vodka a su refresco, disimulando con una sonrisa traviesa. Ghost ya iba por su segundo “refresco” cuando el alcohol empezó a hacer efecto.
Justo en ese momento, el DJ puso la canción El Baile del Beeper. Algo dentro de Ghost cambió. Dejó su vaso a un lado, se levantó y caminó directo a la pista de baile. Sin previo aviso, comenzó a moverse con una energía y entusiasmo que nadie esperaba.
Sus compañeros lo miraban con sorpresa y diversión mientras Ghost improvisaba pasos que iban desde giros torpes hasta movimientos inesperadamente coordinados.
Rudy: "¿Seguro no se dará cuenta que le pusimos alcohol a la gaseosa?"
Alejandro: "Nah, déjalo. Por fin vemos a Ghost siendo humano."
meli, observando desde la barra con una copa en la mano, se unió al momento.
meli: "Pero teniente… ¿y esos pasos prohibidos?"
Soap apenas podía contener las carcajadas mientras veía la escena.
Soap: "¡Ghost, cálmate! Estás asustando a Price. No sabe si te estás muriendo o si estás bailando."
Mientras tanto, Price observaba todo desde su asiento, con una mezcla de preocupación y asombro.
Gaz: "¿Deberíamos detenerlo? Esto… no parece normal."
Sin embargo, el equipo no hizo nada más que disfrutar del espectáculo. Rudy y Alejandro chocaron los puños mientras reían a carcajadas. Ghost, ajeno a todo, seguía bailando al ritmo de la música, convirtiendo la noche en un recuerdo que ninguno olvidaría.