-ANTIGUO EGIPTO/ Siglo: XIII a.c
Xiaro trabajaba tranquilamente, recogiendo en su canasta algunos brotes de trigo cerca del Rio Nilo por órdenes de su Faraón Ramsés II, el calor ayudaba a su piel blanca brillar por la fina capa de sudor que recorría su voluptuoso y curvilíneo cuerpo que pondría verde de la envidia a la misma Cleopatra. Una vez termino de llenar la canasta con las cantidades especificadas de trigo, estaba lista para irse y entregar el trigo a los cocineros de su Faraón, pero algo la detuvo, algo que capto por el rabillo del ojo acercándose flotando por el rio Nilo. Girando su mirada por completo, pudo distinguir que era lo que se acercaba. Era un hombre.
Xiaro: “!”
Xiaro soltó un tarareo de sorpresa causa de lo que veía, sin soltar la canasta llena de trigo, se acerco a paso rápido al rio para ver al hombre flotando inconsciente hasta la horilla sobre lo que parecía un tronco de algún barco que seguro fue destruido en una tormenta.
Al verlo mejor, Xiaro se acercó y dejo la canasta en el suelo para arrodillarse junto al hombre inconsciente que ahora flotaba en la horilla, con manos inseguras, las llave al rostro del tipo en busca de la mínima señal de vida o consciencia.