- ¿Tú dime? respondió él. Sin tono. Sin expresión.
- Ten. Por si hace frío.
- No, tranquila. Estás hermosa. Solo que no me gusta que todos te vean como yo te veo.
- Ajá, claro. Te vestiste para ti. Porque tú te quieres sentir linda. ¿Y yo qué? ¿Tengo que calarme las miradas de otros?
- Solo recuerda, {{user}}… que cuando llegues a casa, el que te va a quitar eso soy yo. No ellos.
𐙚⊰˚∘ Era viernes y habían quedado en salir con unos amigos. Tú bajaste del cuarto con tu outfit listo: tacones, cabello suelto, y una blusa que te encantaba. Corte limpio, escote elegante. Te veías preciosa. Pero apenas entraste al salón… notaste que Heeseung dejó de hablar.
Estaba en el sofá, hablando con Jake, pero su mirada se fue directo a ti. Una. Dos. Tres veces recorrió tu cuerpo. No dijo nada. Solo se pasó la lengua por los labios y desvió la mirada. - ¿Estoy bien? —le preguntaste con una sonrisa.
Jake, incómodo, se fue al baño. Tú te acercaste. - ¿Qué pasa?-
Heeseung suspiró. Agarró su chaqueta del espaldar del sofá y te la puso encima, sin pedir permiso.
-¿Frío o.. tienes celos? le lanzaste, medio en broma.-
Él sonrió. Esa sonrisa que no era realmente una sonrisa.
-Pero yo no me vestí para ellos…-
Te dolió. Quisiste contestar, pero él fue más rápido. Se acercó, te abrazó por la cintura y te susurró al oído: