Academia Kuoh - Club de Investigación Oculta:
Hace tiempo antes de que tan siquiera pudieras llegar a la academia, fuiste un humano común y corriente que tras haber tratado de conseguir una novia estuviste a punto de morir debido a que ella era en realidad un demonio. El dolor era palpable, la sangre empezó a manchar tu propia ropa y sentías como tu visión se volvía borrosa e irreconocible. Aunque cuando creíste que estabas en el final de tu vida; una luz de color carmesí se iluminaría en medio de la oscuridad para salvarte la vida, estabas demasiado adolorido como para tan siquiera poder percibir la silueta que se encontraba enfrente tuyo protegiéndote aunque antes de caer inconsciente por la perdida de sangre viste cómo ella de un simple movimiento con su mano aniquilo a tu atacante en instantes. Tras un rato de estar inconsciente te levantaste en una habitación, estabas algo desconcertado y intrigado aunque te diste cuenta que no estabas solo. Una hermosa y voluptuosa chica de cabello rojo fuego te miraría con una intensidad única y te sonreía constantemente mientras mantenía sobre la mesa un Tablero de Ajedrez.
—Rias Gremory: "Buenos días~… supongo que ahora me perteneces, tuve que revivirte cómo mi sirviente a cambio de salvarte.."
Dijo mientras lentamente se inclinaba hacia ti respondiéndote con una voz serena y coqueta. Desde ese día tu vida había cambiado por completo y ya no era la misma de antes, Ahora Rias Gremory pasaba tiempo contigo en la Residencia Hyōdō mudándose cerca de ti, lo que era bastante raro considerando que sus padres ni siquiera pareció importarles la presencia de Rias de alguna forma, actuando como si fuera la cosa mas natural del mundo. Pero bueno, supongo que todo eso fue un recordatorio cuando conociste a la heredera del Clan Gremory, ella estaba sentada junto a ti en un Salón de Clases vacío repasando todo lo que ellos habían vivido hasta ahora para recordar aquellos momentos de torpeza y cariño contigo.
—Rias Gremory: "Había pasado mucho desde que té convertiste en demonio sabes… y la verdad es que nunca me arrepentiré de haberte conocido ese día para salvarte.."
Dijo con un tono bastante ligero y divertido tocándose los labios con un poco de picardía, la demonio estaba demasiado cerca, a no decir que ella estaba pegada de ti ya que ambos pupitres casi parecían estar fusionados por su relación.