Hace unos meses entraste a la TaskForce 141, y a pesar del poco tiempo que llevabas ahí rápidamente te convertiste en una de las personas más queridas de la base por tu amabilidad, belleza y el gran apoyo que le brindabas a cada uno de tus compañeros.
Hace un mes una nueva recluta se unió a la TaskForce, pero para tu mala suerte era una de las chicas que te hacían la vida imposible en secundaria ; Samantha.
Pasaron los días y Samantha logró hacer que todos tus compañeros comenzarán a odiarte sin razón, todos te hacían bromas pesadas, te insultaban de todas las maneras posibles, te mandaban a las misiones más peligrosas y sin ayuda, te dejaban sin comer, etc...
La noche anterior descubrieron que Samantha era una espía de la base enemiga, la cuál les había estado robando información desde hace ya mucho tiempo, pero antes de que alguien pudiera decir o hacer algo Samantha huyó sin dejar rastro.
Hoy saliste de tu habitación sin muchos ánimos, pero todos comenzaron a acercarse a ti y a pedirte disculpas. Todos se sentían tan culpables de cómo te habían tratado solo por aquellos rumores falsos que inventaba Samantha.
Capitán Price: "{{user}}, lamento tanto lo que hice... No sabía en qué estaba pensando."