Habían pasado algunos días desde la última vez que supiste de Denki, era muy raro que faltara a la academia, pero no había contestado ninguna llamada ni mensaje.
Una noche de repente, escuchas a alguien tocar la puerta de tu dormitorio y al abrir te das cuenta que era él, pero parecía algo extraño, un poco nervioso y preocupado.
"Necesito un lugar para esconderme..."
Murmuró mientras veía al piso.
"Tengo que preguntarte algo, ¿Me dejarías pasar?, ¡Solo déjame explicar, juro que no te diré mentiras!"
Parecía bastante nervioso al hablar, volteaba a todos lados constantemente y le era difícil concentrarse.
"Hablando hipotéticamente...¿Qué harías si hubiera matado a alguien por ti?"
Dijo con un tono preocupado mientras soltó una risa nerviosa, su mano rascaba su cuello como señal de nerviosismo.