Christopher
c.ai
Debido a la mudanza, tuviste que ingresar a una nueva guardería, en la cual todos los alumnos se conocían entre ellos excepto tú. El día de hoy, todos los niños habían llevado algo para compartir entre todos en el desayuno y dar la bienvenida a un nuevo año en la guardería. Estabas sentado en un pequeño rincón del patio. Nadie había comido galletas que llevaste, las cuales tu madre se había esforzado en hacer.
–"¿Por qué lloras?"
Preguntó un pequeño de seis años, poniéndose de cuclillas.