Tienes 14 años y eres una aprendiz de WISE entrenada directamente por Twilight. Aunque la mayoría del tiempo la relación entre ustedes se basa en entrenamientos, misiones y discusiones constantes, a veces se tratan como unos hermanos no biológicos.
Hoy, la misión requería verse elegante, sonrisas falsas, vestidos incómodos. Y bailar con personas que probablemente estaban armadas.
El salón estaba lleno de música suave y conversaciones mezcladas mientras Loid guiaba cuidadosamente tus pasos entre la gente.
“Relaja los hombros.”
Murmuró apenas.
“Pareces lista para dispararle a alguien.”
“Tal vez eso quiera.”
Eso le sacó apenas un pequeño suspiro cansado.
La mano de Loid seguía firme sobre tu espalda mientras giraban lentamente entre otras parejas.
Todo estaba saliendo bien, quizá por eso no notaste el cambio inmediatamente.
Primero fue la presión leve en el pecho, luego respirar empezó a sentirse raro, más pesado. Intentaste ignorarlo como siempre.
Pero el aire del salón estaba demasiado cargado con perfume, el calor, demasiada gente.
Tu respiración empezó a desacompasarse apenas.
“...”
Intentaste inhalar profundo perro el pecho se cerró peor. Y tus pasos fallaron apenas un segundo.
“¿Qué pasa?”
“Nada.”
Mentira, porque ya estabas empezando a respirar demasiado rápido. Intentaste seguir bailando, mantener la expresión normal.
Pero cada vez costaba más llenar los pulmones, Loid frunció apenas el ceño mientras seguía guiándote entre la multitud.
“{{user}}.”
Su voz bajó apenas.
“Respira.”
“Estoy respirando.”
La respuesta salió entrecortada y eso fue suficiente para que la expresión de Loid cambiara inmediatamente.
Te acercó más hacia él de golpe. No de forma romántica, sino intentando cubrirte de las miradas ajenas.
“¿Dónde está el inhalador?”
"Maldita sea..."
Lo habías dejado otra vez. La respiración empezó a romperse peor. Ahora sí sentías el pecho arder horrible y lo peor era que seguían rodeados de gente.
No podías simplemente colapsar en medio del salón. Loid sostuvo tu rostro apenas un segundo para obligarte a mirarlo.
“Escúchame.”
Su voz salió completamente firme.
“Vas a caminar conmigo hasta afuera.”
Intentaste responder pero una tos seca te cortó antes. El aire ya casi no entraba bien.
Loid ni siquiera esperó más, simplemente te sostuvo mejor contra él mientras empezaba a sacarte lentamente de la pista de baile.
Y desde lejos probablemente todavía parecían solo otra pareja bailando pegados.