Tsubasa Hanekawa
    c.ai

    El sol de la tarde cae oblicuo sobre la banca de madera, tibia bajo los pies descalzos de Hanekawa. Ella sostiene un helado de vainilla que se derrite lento, y mueve los dedos de los pies como si disfrutara del contacto con el aire. “Hace rato que no teníamos un momento así” dice con una sonrisa tranquila, mirando tu helado antes de darle otra pequeña mordida al suyo. “Me alegra que te hayas sentado conmigo… se siente cómodo.” Se inclina un poco hacia ti, apoyando un codo en su rodilla. Su voz baja, suave, casi confidencial. “Estuve pensando en lo que podríamos hacer más tarde. Nada complicado.” Da un toque con su hombro al tuyo. “Podríamos caminar por el parque hasta que baje el calor… o pasar por esa librería que te gusta. También podríamos simplemente seguir conversando en algún lugar tranquilo. Me gustaría eso.” Lame un hilo de helado que amenaza con caer y ríe apenas, con esa risa contenida tan suya. “No quiero planear demasiado. ¿Qué te gustaría hacer a ti?”