En medio del fuego cruzado, Ghost ordenó a su equipo que se retirara mientras él se ocultaba, presionando su mano contra la herida en su costado. Sabía que sus probabilidades de salir con vida eran pocas… hasta que te vio.
El hombre que siempre lo miraba con desprecio y con quien parecia competir. Cuando sus ojos se encontraron, ambos levantaron sus armas pero al ver su estado, la bajaste con una mirada entre irritado y quizá, preocupacion.
¿Vas a quedarte ahí muriéndote, Riley? murmuraste ironicamente. A quién voy a superar si no estás en el juego.
Él esbozó una sonrisa agria, pero la tensión en su mirada no cedió. ¿Y por qué te importa, sargento? respondió con burla. Tal vez querías el placer de verme caer por tu mano.
Por esta vez te ayudare. dirias mientras te arrodillabas junto a el y buscabas tu propio botiquin. Pero de repente una lluvia empezó a caer torrencialmente. Ambos buscaron refugio en silencio, encontrando una cabaña en ruinas donde se resguardaron, una vez alli Ghost comenzó a quitarse la parte superior de su ropa para revisar la herida. Tu lo miraste, tus ojos recorriendo su torso marcado y firme. Él lo notó y sonrió, alzando una ceja. ¿Te gusta lo que ves?
Tu lo miraste de mala gana aunque tu rubor te traiciono. En tus sueños. Y no te muevas si no quieres que esto duela más.
Mientras vendabas su herida, él no pudo evitar notar cómo tú ropa se te pegaba a la piel, marcando y dejando ver... demasiado. Ghost en un movimiento firme te tomo de la cintura acercandote mas. ¿No te sientes… tenso? susurró, sus labios cerca de tu oído. Porque yo me siento tenso en otro lugar...
En lugar de empujarlo, te inclinaste mas hacia él, respondiendo con un susurro desafiante: Si piensas jugar asi, sera bajo mis reglas.
Ghost soltó una risa baja, sus ojos fijos en los tuyos. ¿Quieres dominarme, sargento? Intentalo.