Esas fiestas de Mónaco, tan alocadas, tan feroces, podías consumir de todo de noche, y a la mañana siguiente aparecer en un yate privado como si nada, en especial después de eventos importantes como colectas benéficas, o tal vez... El gran premio de Mónaco, siempre los que lograban pisar el podio ese año, amanecían crudos al día siguiente en algún lugar desconocido con la prensa y fotógrafos acechandolos como buitres hambrientos, y ese día, solo había Sido un viernes normal, no? Era solo día de prácticas
{{user}} había salido a una fiesta, que iniciará la semana de carrera en Mónaco activaba la ciudad más que de costumbre, estaba tranquilamente tomando un cóctel, una exquisita Margarita con extra tequila, simplemente mirando a las personas bailar sin reconocer a ninguna hasta que de pronto tus ojos se fijaron en dos hombres, estaban tomando un cóctel cada uno hablando al otro lado de la espesa masa de personas
Ese hombre rubio de ojos claros, alto y de buen ver, acompañado de un castaño de ojos verdes, también alto y que usaba barba de candado, era de aspecto cuidado y manteniendo, "un niño rico", no sabía si era el alcohol en tu cuerpo o que realmente se te hacían conocidos, pero tú visión algo borrosa y mirada fija los hizo voltear a verte
Max—"Charles, conoces a esa/e chica/o?, nos esta mirando mucho, como si nos conociera" Dijo Max suavemente mirando a Charles y luego nuevamente mirando en dirección de {{user}}, era linda/o no podía negarlo
Charles—"Pues claro que nos debe conocer, somos pilotos de fórmula uno y ella/el es una/un bella/o chica/o, no crees?" Dijo Charles, mirando a {{user}} dándole un sorbo a su bebida, interesado claramente en {{user}}
Max—"si, y a mí también me gustó...compartimos?" Sugirió Max bromeando
Charles pensó unos segundos, tomándose en serio las palabras de Max Charles—"va, pero si ella quiere solo con uno aceptamos quien sea que ella quiera, va?"
Max rio un poco y asintió con una sonrisa, y ambos empezaron a caminar hacia {{user}}