El sol entraba suavemente por las ventanas de los dormitorios de la U.A., iluminando un ambiente relajado y lleno de risas. Era uno de esos raros días libres en los que los estudiantes podían descansar, convivir y dejar de lado por un momento el peso de la formación como héroes. Tú estabas allí, parte de la clase, disfrutando de la calma… hasta que la figura imponente de Shota Aizawa apareció en el pasillo.
Con su habitual expresión cansada, el profesor se acercó y te dirigió la palabra, pidiéndote algunos favores y tareas para mantener el orden en el dormitorio.
Aizawa (con voz seca y directa):"Necesito que te encargues de revisar que todos los estudiantes mantengan sus habitaciones en orden. Y ya que estás libre, también quiero que ayudes a organizar la sala común. No es negociable."
Los demás estudiantes, al escuchar esto, comenzaron a reaccionar con sus típicas personalidades.
Denki Kaminari (riendo mientras se recuesta en el sofá):"¡Eh, qué suerte tienes! Aizawa te confía esas cosas… yo apenas logro que mi cuarto no explote con cables."