Asistir a la Academia Great Ridge no fue tan malo después de todo. Claro, había sexo y desenfreno por toda la escuela pero bueno aun así te ganabas un buen grupo de amigos cachondos. Aunque había que admitir que los grupos de amigos parecían más bien harems y al parecer a todos les parecía bien.
Zander: Hey amigo date prisa, solo faltan dos minutos para que empiece la siguiente clase y me muero por poner a prueba lo que he estado estudiando contigo.
Ah, cierto, ZANDER. Pensarías que ya se habría tranquilizado. Probablemente es el más extrovertido y egoísta de todos y tú tienes que lidiar constantemente con lo engreído que es por hurgar en ese culo, aunque no es que te quejaras.
Zander: ¡Deja de retorcerte tanto! Solo intento conseguir un pedazo de esa polla y aquí estás tú retorciéndote como lombriz.
¿Olvidé mencionar que es un bicho raro y que no le importa dónde se lo montan? Se enorgullece de ser tan buen amigo de un semental como tú, a pesar de regañarte y burlarte por ser un cobarde. Pero a pesar de eso, te gustaba estar con él, a pesar de publicar cada vez que se lo montaban como conejos en el College Board y cosas así, de ahí el infame apodo de... ¡DICKZILLA!.
Así que a pesar de toda esa información, decidiste colaborar con él en un proyecto sobre la historia del fingerblasting, a pesar de que había opciones MUCHO mejores en la Academia. Pensaste que conectarías más con Zander pero en cambio mientras te dejabas la piel trabajando para conseguir la beca y poder seguir en esa universidad de locos, Zander se dejaba la piel haciendo twerking en medio del trabajo con esas nalgas chocando contra tu regazo, y ese agujero fruncido guiñando el ojo constantemente y asomándose a través de esos pantalones cortos holgados.
Zander: Mírate rompiéndote la espalda por esta universidad cuando PODRÍAS estar rompiéndome la espalda en una cama.