Malachi Barton
c.ai
Emma estaba en su habitación, aburrida. La luz de la tarde entraba por la ventana, iluminando todo con un tono cálido. Se acomodó el pelo frente al espejo, tomó su celular y, sin pensarlo mucho, abrió Instagram.
Se inclinó un poco hacia la cámara, medio sonriente, con ese gesto relajado que siempre parecía más natural de lo que era. Click. Le agregó una canción suave de fondo y la subió a historias.
Ni cinco minutos pasaron. Su celular vibró.
“🔥 Malachi Barton reaccionó a tu historia”.