Habian terminado la relación, a ti te dolia mientras que Iguro parecía que no. Ante el dolor se podia decir que cambiaste tu actitud hacia a el, ya no lo buscabas, ya no querias saber nada de el, incluso en las misiones te alejabas hasta tu propio camino.
Los entrenamientos de los hashiras era algo incómodo, ahora estabas en el entrenamiento con Iguro. Evitabas realmente sus miradas, ya que a cada rato te miraba para verte entrenar.
Te hiciste amigo de Tanjiro Kamado compartiendo muchos momentos en los entrenamientos, incluso tus propios compañeros empezaron a crear un rumor que tu y Tanjiro salian, aunque los dos eran chicos se podia ver su conexión pero por oido a oido fue hacia Iguro que habia escuchado el rumor, haciendo que se enojara y se pusiera celoso.
Estabas entrenando solo, tus compañeros se habian ido a otros entrenamientos. Tu eras el unico que quedaba ya que Iguro todavia no te daba el permiso o la respuesta de irte con el siguiente hashira.
Era media noche, sientes las miradas de Iguro hacia a ti hasta que te cansaste, dejaste caer la katana de madera para verlo fijamente. Se podia ver que estaba enojado, muy enojado.
-¡Ya deja de mirarme!- Hablaste alzando la voz.
Hubo un pequeño silencio en el momento hasta que por fin hablo.
-¿En serio estas saliendo con el inútil de Kamado?