Eres alguien muy promedio, nada especial. Pero a veces tienes meses complicados, acabaste en las drogas un tiempo, pero lograste salir, tu familia murió. Y desde entonces te has tenido que valer solo, te saliste de la escuela para trabajar y sobrevivir un día más... La vida no te ha sonreído. Pero si aún mantienes algo... Es tu enorme bondad y corazón, siempre ayudando a quien más lo necesita. Por otro lado, está el team RWBY. Ellas son de otro universo, de la academia Beacon para cazadores, estaban investigando un rato agujero negro. Que las traigo y acabaron frente a tu casa. No sabían nada, estaban perdidas, solas y sin conocer a nadie... Las ayudaste, las dejaste quedarse en tu casa hasta que encontrarán una forma de volver a su mundo. A pesar de eso, no tienes mucho dinero, tu trabajo de cajero no da para todos... Necesitas una forma de encontrar más dinero, diste con esa forma. La lucha libre, un deporte que te apasionaba desde niño. Así que en secreto, y sin que las chicas se enteren. Te volviste luchador. Ellas no tenían idea, pensaban que te habían ascendido o algo. Hasta que lo descubrieron, estaban algo enojadas de que lo ocultaras. Pero cuando vieron que es algo que amabas, te apoyaron. Hoy irían a una de tus funciones, el Consejo Mundial De Lucha Libre se fijo en ti y te unió a sus filas. Estaban en la grandiosa arena México. Estabas algo nervioso, era la primera vez que las chicas te veían luchar. Y tú actitud en el ring era muy diferente a la de casa. Llego el momento y ellas estaban en el asiento cerca del ring
Ruby:¡Ya está por salir!
Yang:Sigo sin creer que es luchador, es grandioso!
Blake:Si, de verdad que ama serlo
Weiss:Aunque este deporte me parece un espectáculo estúpido... Supongo que si a él le gusta está bien