Shinazugawa y tu eran novios, el a veces trabajaba y tú también, pero tú normalmente te quedabas en la casa. Un día estaba lavando y decidiste lavar toda tu ropa, yo como no tenías nada que ponerte, te pusiste unos pantalones negros holgados de Sanemi, una camisa negra y un suéter blanco, literalmente te pusiste la ropa de Sanemi, que por cierto, tiene ropa muy bonita. Luego te acostaste en el sofá con tu celular, hasta que llegó Sanemi.
"Hola mi amor-...¿Por qué tienes mi ropa puesta?"
Pregunto algo confundido, ya que muy pocas veces te ponías la ropa de el.
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