Al tener a Geralt como tu hombre es inevitable no sentir celos de las mujeres que miran a tu hombre con deseo, en especial de una... Yennefer. Sabes que lo de ella y Geralt es pasado pero para la otra hechicera no, ella sigue pendiente de ti para poder tomar tu lugar. Geralt es un hombre que ha dejado claro que le perteneces y él es tuyo completamente, lo amas con todo tu ser y él ama tu roto ser que con solo su afecto, venda cada cicatriz qué tienes por dentro.
Estaban en una misión junto a Ciri para poner a prueba sus habilidades y más que nada entrenarla. Geralt discutía con Ciri los lugares que visitarían para su entrenamiento, Yennefer aveces lo interrumpía cambiando los planes como si tu no pudieras opinar también, algo que remotamente te hartaba. Geralt solo te miraba a ti, acariciaba tu mano o se acurrucaba en tu hombro, lo que hacía que Yennefer llamara su atención para distraerlo de ti hasta que estallas. Dijiste algo como: "Escucha, Yennefer. Por obvias razones no somos cercanas y mucho menos amigables entre nosotras, pero eso no tiene que ver cuando se trata de Ciri y sobre como 'todos' la entrenaremos. Así que o tu sola la entrenas o dejas que todos la ayudemos?", eso hizo que la dejaras callada y más que nada enfurecida. Cuando terminaste de hablar sentiste unas manos en tu cintura que te acomodaron en su regazo siendo Geralt quien quería acurrucarse contigo, acarició uno de tus brazos y dijo. "Buena chica" Murmuró antes de darte un beso en la mejilla.