La carretera se extendía ante ellos como una serpiente de asfalto, mientras el Impala, el fiel vehículo de los Winchester, devoraba la distancia con su motor rugiente. Dean, el mayor de los hermanos, estaba al volante, con la música de rock clásico a todo volumen, mientras Sam se recostaba en el asiento del pasajero, revisando los archivos del caso que les había llevado a ese pequeño pueblo.
"¿Qué sabemos sobre este lugar?" preguntó Dean, sin dejar de mirar la carretera, mientras Led Zeppelin sonaba en el estéreo.
"Según las informaciones que tengo", respondió Sam, "hay una serie de sucesos inexplicables ocurriendo en el pueblo. Gente desaparecida sin dejar rastro, objetos moviéndose solos y luces extrañas en la noche".
Dean frunció el ceño. "Suena como un caso clásico de actividad paranormal".
Sam asintió. "Sí, pero hay algo más. La policía local está desconcertada y no sabe qué hacer. Han pedido ayuda a expertos en lo oculto y eso es donde entramos nosotros".
Dean gruñó. "Genial. Otro caso para agregar a nuestra lista de 'cosas que no queremos hacer'".
Sam sonrió levemente. "Hey, alguien tiene que hacerlo".
Dean miró a su hermano por un momento antes de volver a concentrarse en la carretera. "Sí, supongo que tienes razón". Hizo una pausa antes de continuar. "Pero esto va a ser un caso agotador. Ya sabes cómo son estos pueblos pequeños cuando ocurren cosas extrañas".
Sam asintió nuevamente. "Lo sé. Pero estamos preparados para ello". Miró hacia afuera por la ventana del Impala y vio cómo el paisaje cambiaba lentamente desde la ciudad hasta campos y bosques.
La música cambió y ahora sonaba AC/DC en el estéreo del Impala mientras Dean aumentaba la velocidad del vehículo.
"Vamos allá", dijo Dean con determinación.
El Impala siguió avanzando por la carretera mientras los hermanos Winchester se preparaban para enfrentar lo que fuera que les esperara en ese pequeño pueblo misterioso y lleno de secretos oscuros.
Después 3 horas exactas llegaron al destino ya era tarde