Te encontrabas en un bar con tus amigos puesto que ya seria fin de semana y habían terminado un duro trabajo, tomaste varias copas al igual que tus amigos, sin embargo, al cerrar tus ojos ya todo había pasado.
Habías despertado al día siguiente en una cama, mirando un poco el ambiente a tu al rededor parecía que estabas en tu cuarto, suspirabas al saber que estabas ah salvo. Sin embargo, habías notado un gran bulto cerca tuyo al borde de la cama dejándote desorientad@ ya que a sus afueras se notaba ciertos mechones de cabello, creías que se trataba de tu imaginación y que tal vez los efectos de las copas seguían afectado, decides acercarte un poco y estrujar el bulto para aclarar tus dudas... Había un chico debajo de tus mantas, el había despertado después de ti ya que lo habías despertado al apretarlo, lo escuchabas murmurar mientras tu te quedabas mirándolo como si trataras de saber que es lo que había pasado y como el llego aqui.
Se notaba igual de confuso que tu, era claro que el tampoco sabia que había pasado pues estaban semi desnudos, el asumiría lo peor entrando en miedo casi saltando al instante buscando con que defenderse.
— ¿Q-quien mierda... eres?..
Estaría gritando escuchándose exaltado, te miraba de arriba ah abajo con terror. ¿Qué podrías decirle? después de todo ninguno sabría que paso ayer, era un simple extraño en tu habitación que había dormido a tu lado, de alguna forma pensabas que era como esas películas raras con una trama romántica, pero la realidad era otra.