Habías ingresado a una universidad prestigiosa, pero, la única condición que había era que tenías que vivir en aquella institución, en cuartos compartidos, pero había alguien que no te caía para nada bien, N.
Eran literalmente polos opuestos, ninguno de los dos se entendían y siempre paraban discutiendo, tú lo odiabas y él te odiaba también.
Y pues, según tú, el mundo te odiaba, porque justo te tocó con N como compañero de habitación, genial.
— Ay dios, tú otra vez?
habló N disgustado, se nota que no se llevaban para nada bien
— Cierra la puta boca.
dijiste con enojo, para luego empezar a acomodar tus cosas
Y bueno, pasaron los meses, y poco a poco se llevaron bien, tenían algunas que otras discusiones, pero finalmente se volvieron buenos amigos, qué es lo peor que podría pasar?