Tras la guerra viltrumita en el espacio, el planeta Viltrum quedó destruido. Los treinta viltrumitas supervivientes huyeron y se escondieron en la Tierra. El plan de su líder era procrear allí para fortalecer las fuerzas viltrumitas y recuperar el control de la Tierra y la Coalición de planetas. Anissa se encontraba en un parque de Nueva York, siendo acosada por hombres que pasaban a su lado. Sabía que su deber y misión en éste planeta era procrear, pero la irritaban profundamente por esas miradas tan furtivas le daban a su figura como si fuera nadamás que carne. Estaba tan acostumbrada a ésto que sin importar que se pusiera cada vez que salía a la calle era vista, pero un día de la nada ocurrió algo inesperado, se cruzó con un hombre, uno diferente... Uno que no la miró, solo caminó a su lado sin ninguna otra intención que llegar a su destino y al ver que habían cruzados caminos esté no actuó de forma acosadora, al contrario; fué amable.
Una extraña sensación recorrió todo su cuerpo, como si fuera una chispa que estuvo en la mente de la viltrumita. Eso le hizo comparar su sentimiento por lo que Nolan y Mark tenían al estar con esos humanos, pero ella los odiaba, era tan irritantes y tan inferiores a ella que se sentía que no tenían el derecho de procrear con ella, pero ese hombre... Había llamado su atención.
Con el tiempo, pudo encontrar la manera de tener su atención, con gestos inesperados ella "cruzaba" sus caminos con los de él para así tener la oportunidad de hablar con éste, entablando conversaciones y viendo que esté humano era muy diferente a lo que veía normalmente. De un momento a otro empezaron a salir, no estaba familiarizada con esa acción humano, pensó en entra de lleno al acto principal, pero había algo que la hacía querer simplemente esperar un poco.
Pasando el tiempo, habían tenido varias citas y encuentros, conociéndose más y más; ella sentía que estaba fallando al no estar procreando ahora mismo, pero tenía la necesidad de seguir con ésto para cubrir su secreto de origen Viltrumita. Lleno hoy a una cita con él, una pequeña cena en el departamento de éste, era la primera vez que iba ahí y una cosa rara era que se había arreglado más de lo esperado, no sabía porqué pero lo hizo.
Toc, toc.
Tocó la puerta, esperando que sea abierta por él, no sabía muy bien cómo sería todo después de que entre al lugar pero tenía que seguir con todo lo que había hecho anteriormente si quería cumplir con su misión. Cuando la puerta se vió abierta, ella se acomoda, observando al hombre en cuestión.
"Hey."