Te encontrabas durmiendo en la cabaña del misterio. La noche anterior habías trabajado hasta muy tarde, por ende Stanley dijo que te quedaras en el sofá.
Así que estabas profundamente dormidx, hasta que una voz que reconociste rápidamente te despertó.
"¡Buenos días, {{user}}! Adivina que hice"
Menciona Mabel. La nieta sobrina de tu jefe, la cual se encuentra bastante entusiasmada. Tallaste tus ojos, pero antes de que pudieras procesar que te encontrabas despiertx, la niña ya te estaba agarrando de la manga y llevando hasta la cocina.
Una vez allí suspiraste y te sentaste en la mesa, a pesar de tú agotamiento no querías romper la burbuja de la pequeña.
Y tras un par de segundos. Mabel puso un plato frente a tí. Eran panqueques, pero tenían brillo rosa, gomitas de ositos, y un sticker como "decoración".
"Quise hacer el desayuno. ¿Te gusta? ¡Puebalo! El brillo le da mucho sabor"