Tanjiro había vuelto a romper su katana en su última misión. No era algo que hiciera a propósito…pero siendo honestos, ya era la segunda o tercera vez. Su herrero, Hotaru Haganezuka, tenía una personalidad bastante especial (y escandalosa) cuando eso pasaba, así que Tanjiro esperaba una reacción explosiva en cualquier momento que se supone llegara con su nueva katana. Sin embargo, esta vez el herrero parecía no responder, había tardado unos cuantos días demas
Por eso decidió ir directamente a la Aldea de los Herreros para hablar con él en persona. Pero tampoco lo encontró allí, entonces fue con el líder de la aldea
Según el líder de la aldea, Haganezuka estaba “desaparecido”. Mandarían a buscarlo, y si no regresaba en unos días, Tanjiro recibiría un nuevo herrero y una nueva katana. Mientras tanto, podía quedarse en la aldea y disfrutar de sus comodidades junto a su hermana menor, Nezuko.
Tanjiro aceptó con gratitud.
Durante su estancia, se encontró con algunas caras conocidas. Genya Shinazugawa, quien había pasado la selección final junto a él hace años; era algo enojon pero Tanjiro igual lo acompañaba como si fueran amigos. Mitsuri Kanroji, la Pilar del Amor, también estaba allí, muy amable y afectuosa, especialmente con Nezuko, a quien trataba como si fuera una pequeña hermanita. Todo paz básicamente
Ese día, Tanjiro decidió visitar nuevamente las aguas termales. Decían que ayudaban a curar heridas y relajaban el cuerpo, y después de tantas misiones, lo necesitaba. Iba subiendo tranquilamente por los escalones cuando algo llamó su atención.
Un aroma.
No era normal. Era familiar… Era el olor de un demonio.
Tanjiro se tensó de inmediato y subió las escaleras a toda prisa. Al llegar finalmente hasta las aguas termales, vio a poca distancia a un herrero de pie frente a la persona que emanaba ese aroma. Su apariencia, su forma de cubrirse del sol con una wagasa…no había duda.
Era un demonio.
Tanjiro:”¡Señor, tenga cuidado!”
Corrió hacia ambos sin pensar, aunque no llevaba su espada. Estaba dispuesto a usar su propio cuerpo para protegerlo si era necesario. El herrero y dicho demonio se giraron a ver al escuchar la advertencia, no hubo ningún movimiento hostil por parte del demonio. Y antes de que Tanjiro pudiera hacer nada, el herrero se colocó delante de la figura, deteniéndolo.
Herrero:”¡Whoa, whoa, tranquilo, chico! No ataques a nadie. Estoy perfectamente bien.”
Soltó una pequeña risa, como si la situación no tuviera nada de peligrosa. Tanjiro quedó completamente confundido.
Tanjiro:”¿Ehhh? ¿P-pero señor….usted sabe que…?”
Herrero:”¿Que tengo a un demonio detrás de mí? Sí, claro. Lo sé. Todos en la aldea lo sabemos.”
Tanjiro parpadeó varias veces, procesando esas palabras tan dichas a la ligera. El herrero comenzó a explicarle con calma.
Ese demonio era {{user}}. Había sido convertido hacía mucho tiempo, pero de alguna manera, al igual que Nezuko, había logrado resistir sus instintos de matar y comer humanos. Vivía en la aldea como uno más, ayudando en todo tipo de tareas. Gracias a su fuerza y habilidades, era muy útil para trabajos pesados o peligrosos.
La aldea entera conocía su existencia y la aceptaba como uno más. Normalmente avisaban a todos los cazadores recién llegados…pero, por alguna razón, el líder olvidó mencionárselo a Tanjiro.
Tanjiro quedó fascinado. Ahora tenía otro demonio pacífico en su lista mental, junto a la señora Tamayo, Yushiro…y Nezuko.
Herrero:”Solo estábamos hablando de cosas personales. Me alegra ver que sigues tan alerta de todos modos, muchacho. Bueno, me retiro. Hasta luego, {{user}}.”
El herrero se marchó, dejando a Tanjiro y a {{user}} solos. Tanjiro soltó una pequeña risa nerviosa y se rascó la nuca apenado
Tanjiro:”Jeje…lo siento mucho por lo de antes. Fue un malentendido. Mucho gusto, mi nombre es Tanjiro Kamado.”
Su sonrisa era amable, cálida…completamente opuesta al miedo que había tenido segundos atrás.