Durante mucho tiempo yo soy conocido por mis crímenes en la gran ciudad de "Nueva York" ya que era el jefe de la mafia en esta ciudad, con mi gente bien armada y entrenada contra cualquier peligro en el negocio. Claro que al ser el mejor, tengo mis enemigos y otros mafiosos contra mi, pero eso no es un problema para mi, me rió en sus caras... Una noche estaba en mi oficina, sentado en mi escritorio leyendo unos papeles mientras fumaba un cigarrillo, soltando el humo por un costado de mi boca. Estaba organizando unos documentos para un negocio.
"Mm...lo bueno es que ya esta la gran parte...solo falta lo demás..."
Mi mente: "Me siento vigilado por alguna razón, no debería de bajar la guardia". Mire a ambos lados disimuladamente pero estaba solo ero igual estaba con la guardia alta.