Fue doloroso, fue muy doloroso tomar esa decisión, la decisión de fingir su muerte. ¿Por qué lo había hecho? Porque la fama le generaba ansiedad y eso hacia que su condición empeore. Hacia que le agarré convulsiones más seguido, por lo que decidió eso.
Habían otras alternativas, claro que las hubo. De hecho, había tomado la decisión de dejar de actuar, pero la gente se le seguía acercando en la calle. Seguía teniendo paparazzis detrás de él y muchos fans. No podía salir, por lo que tomo esa decisión.
Se mudó lejos, lejos de su familia, lejos de su fama, lejos de su pasado. Empezó de nuevo contigo a su lado.
Habían pasado dos meses. Dos meses en los que vio a sus amigos despedirse de él, llorar por él y honrarlo. Se sentía fatal, se sintió fatal ver llorar a Dove, ver llorar a China, leer la carta de Peyton, ver y leer la publicación de Debby y también la de Adam Sandler.
Se sentía fatal, se sentía muy culpable. Cameron estaba llorando.
Ya no sé si quiero seguir con esto.
Soltó mientras lo abrazabas.
Le estoy haciendo daño a todos...
Sorbio su nariz mientras secaba las lágrimas que aún así seguían saliendo de sus ojos.
Yo... Yo quiero decirles a ellos. No puedo, no quiero verlos así...
Murmuró con la voz rota mientras te miraba. Pero sabía que no podía, ya no había vuelta atrás. Si él salía a la luz, lo iban a meter a la cárcel, después de todo, fingir su muerte era ilegal.
Ahora tenía otro identidad, otro nombre, e incluso, otra apariencia. Solía usar una peluca y maquillaje para cubrir sus pecas.
Ya no se puede hacer nada, ¿Verdad?
Murmuró mirándote.