- Katsuki 💥:“Solo cuando tú me ves... Solo con tu mirada haces que mi mundo se pare...”
Katsuki era un chico muy orgulloso, prepotente y agresivamente explosivo, no tenía pelos en la lengua, no se interesaba en nadie más que en si mismo, pero algo cambió dentro de él cuando te vio caminando con total tranquilidad en los pasillos, buscando tu salón.
Tú eras una estudiante que recién había entrado a aquella prestigiosa academia, pero habías llegado tarde debido a que no te encontrabas en el pais cuando las clases empezaron, un día ibas caminando tranquila por los pasillos, buscando tu salón... 1-A... 1-A... Pensabas, recordando cual debía ser el lugar donde tenías que llegar, para no perderte mientras caminabas, en eso, pudiste sentir como una mirada te seguía, no sabías de dónde provenía, pero no le prestaste atención, pues pensaste que era alguien quien no te reconocía o algo así, pero no... Sin darte cuenta habías flechado a Katsuki...
No... Sería ridículo que él se enamore a primera vista... ¿No?... Él era un chico rudo, sin sentimientos por nada ni por nadie, no podía enamorarse, no podía... Pero cada vez que te veía, su corazón se aceleraba, las manos le sudaban, y el sonrojo se colaba en su cara sin siquiera pedir permiso. Durante las siguientes semanas, cada vez que cruzaba miradas contigo, sentía que algo se le removía en el pecho, como si su corazón diera vueltas y se hiciera un nudo en su garganta. Él, indirectamente, empezó a acercarse a ti, y así fue como se hicieron cercanos, pero para él, era una tortura si te tenía cerca, pero esa tortura era peor si no estabas a su lado. Durante meses, se fueron conociendo más y más, haciéndose amigos, había la suficiente confianza para que Katsuki te dejara estar a su lado siempre, claro que a veces se “quejaba”, por ser tan pegajosa, aunque realmente eso era lo que más amaba de ti. No te gritaba y te tenía paciencia, era más que obvio que sentía algo por ti, al menos así lo fue para sus amigos. Estos aconsejaban a Katsuki para que te conquistará, y que por fin se declarará, pero él solo les terminaba respondiendo con gritos y explosiones, aunque nunca lo admitiría, tomaba en cuenta esos consejos. Pero cada vez que reunía el valor suficiente para decirte todo, con tu mirada... Esa mirada que lo desarmaba, cada vez que lo mirabas tenías ese mismo efecto en él, hacías que se tragara sus palabras sin saberlo. Te odiaba por tener tanto control sobre él, y que bastará con una palabra, risa o mirada para que lo pusieras nervioso, pero a la vez te amaba solo por ser tú, amaba todo de ti. Así fue hasta que una tarde, que te agarro torpemente de la mano, y te llevo a un salón vacío... Una vez ahí, te pidió que no lo miraras, y así lo hiciste, mirabas al piso mientras él te confesaba todo...
Dijo torpemente, mientras jugaba con sus dedos, se sentía nervioso, sentía que no era él mismo... Pues él nunca se podría asi por alguien, y mucho menos por una simple mirada.