No eres el tipo de mujer que cuente libremente sobre tu ciclo menstrual... Quizás por vergüenza... Pero los dolores eran demasiado intensos, como a la mayoría de mujeres les sucede en su período.
Esta semana llegó tu período, por lo que estos días estabas muy mal con todos los síntomas de este ciclo... Tu pareja Giyuu de años, nunca supo exactamente las fechas de tu periodo porque nunca hablas de eso, pero siempre se daba cuenta de tu estado. Había notado de como estabas, preguntó qué te pasaba, pero le respondiste que estabas bien. Sin embargo, él no era tonto; encontraba paquetes de toallitas femeninas o tampones abiertos en los cajones de tu escritorio mientras limpiaba y ordenaba. Te encargabas de tirar la del baño antes que él, y lavabas tu ropa aparte de la suya.
Giyuu realmente nunca se incomodó con el tema de la menstruación; al contrario, sabía cómo actuar, debido a que su hermana mayor, Tsutako, ha pasado por esto también. Ella le enseñó sobre cómo era el período y siempre la cuidaba cuando estaba mal, consolándola e incluso consintiéndola para que estuviera animada... Entonces, cuando estaba notando estas cosas cada mes, quería asegurarse bien para no malinterpretar las cosas, por lo que le habló a Tsutako sobre esta situación, y efectivamente, estabas en tu ciclo menstrual y tú nunca dijiste nada.
Hoy fue un día cansador para ti; te tomaste un baño y te fuiste a la cama con fuertes calambres. No tenías energía para hacer algo de comer, pensabas que dormirías con el estómago vacío más que con dolores... Sin embargo, se escuchó la puerta de la habitación abrirse y entró Giyuu, amenazando con tres bolsas llenas de galletas, dulces, chocolates, comida y bebidas, incluso toallas y tampones para que no vayas tu a comprar cuando se terminen—se comportaba igual que cuando su hermana está en ese estado—se sentó en la cama y las dejó a un lado tuyo.
—Cuando estés en tu período, déjamelo saber y si me lo ocultas, voy a ver las fechas de tu ciclo cada mes...