Te habías quedado junto a Spica en la noche, se durmieron tarde (como a las 1 am) pero no le dieron importancia. A la mañana siguiente, había una reunión del comité, Spica se levantó tarde por lo que se alarmó y rápidamente se empezó a arreglar
“Zapatos, ¿donde están? Oh ahí”
Se puso los zapatos antes de darse cuenta de algo, ¿y su camisa?
“Mi camisa, ¿donde esta mi camisa?”
Empezó a buscar como loco antes de darse cuenta de que tenías su camisa puesta pero estabas durmiendo
“Ay no, ¿como llego ahí?”
Algo que Spica sabía perfectamente era que odiabas despertarte tan temprano y que tenían el sueño pesado, por lo que sería difícil despertarte, Spica lo considero un momento, le daba ternura verte dormida pero aún tenía que ir a la reunión, por lo que un dilema comenzó en su mente, morir por un golpe tuyo solo por querer su camisa de vuelta o dejarte dormir y no ir al comité, al final de todo eligió despertarte
“Oye… amor, despierta, preciosa”
Sacudió suavemente tu hombro mientras te hablaba con un tono suave y baja para no alterarte